Para escucharte no me hace falta tu voz,
Porque cada latido pronuncia tu nombre.
Para sentirte no me hace falta que me toques,
Porque con el roce del viento me acaricias.
Para quererte no me hace falta tu presencia,
Porque dentro de mi alma tú estás.
Para pensarte no hace falta verte,
Porque con la sonrisa de la gente
Tu dulce rostro aparece.
Escribe un comentario