Cuando no tengo fuerzas tú me sostienes
Cuando en mí corazón hay dolor tú me consuelas
Cuando estoy a punto de caer tú me das la mano.

Cuando me tropiezo y me lastimo
Cuando ya no aguanto más la presión
Cuando ya no hay más esperanza
Tu mirada y tu voz dan luz a mi vida y mi corazón.

Cuando el consuelo no basta
Cuando en mi vida solo reina el dolor
Cuando solo quiero desaparecer
Tu amor y tu misericordia vienen a mí
Como agua en desierto, como luz en la oscuridad.

Dic/03